Marta León, experta en salud hormonal: “El jengibre funciona como un termorregulador y ayuda a activar el metabolismo y a modular mucho mejor la subida de azúcar después de comer”


El jengibre se ha convertido en uno de los alimentos más estudiados por sus posibles beneficios para la salud. Además de su uso habitual en infusiones, guisos o currys, diversas investigaciones han analizado su efecto sobre la digestión, la inflamación y el control de la glucosa en sangre. Sin embargo, los especialistas insisten en que no se trata de un remedio milagroso, sino de un complemento dentro de una alimentación equilibrada.

En este sentido, la ingeniera química, nutricionista y experta en salud hormonal Marta León explicó durante el podcast Tiene Sentido que esta raíz aromática puede desempeñar un papel interesante en el metabolismo. “El jengibre funciona como un termorregulador y ayuda a activar el metabolismo y a modular mucho mejor la subida de azúcar después de comer“, afirmó.

Además de su posible influencia sobre la glucosa, León destaca que el jengibre favorece el proceso digestivo. Según explica, se trata de un alimento con acción enzimática que contribuye a que la digestión sea más eficiente.

Hace que la digestión mejore mucho más en ritmo“, señala la especialista, al explicar que acelera el vaciado gástrico. Esto permite que los alimentos pasen con mayor rapidez del estómago al intestino delgado, reduciendo la sensación de pesadez después de las comidas.

Por ese motivo, la nutricionista recomienda preparar una infusión con orégano, tomillo, un poco de clavo, anís verde y un trocito de jengibre fresco. Ella misma la denomina una “infusión vientre plano”, ya que, según explica, puede “bajar la hinchazón, poner en orden nuestra microbiota y estimular la digestión”.

Aunque algunos estudios y metaanálisis han encontrado que el consumo continuado de jengibre puede mejorar determinados indicadores relacionados con el índice glucémico, los expertos recuerdan que sus efectos aparecen a medio y largo plazo.

Es decir, el jengibre no sustituye ningún tratamiento médico ni actúa como una solución inmediata para reducir un pico de glucosa tras una comida concreta. Su utilidad parece observarse cuando forma parte de una dieta saludable mantenida durante semanas o meses.

De hecho, otros hábitos cuentan con una evidencia sólida para controlar la glucemia después de comer. Caminar unos minutos tras las comidas ha demostrado reducir los picos de glucosa en diferentes grupos de población, incluidas personas mayores, mujeres de mediana edad y pacientes con diabetes.

Marta León recuerda que el jengibre debe entenderse como una pieza más dentro de una alimentación variada. “La clave de una buena salud intestinal y una buena microbiota está en la dieta variada“, afirma.

Para favorecer tanto la salud digestiva como el control de la glucosa, los especialistas recomiendan priorizar alimentos ricos en fibra, como verduras, legumbres, frutos secos, semillas, aguacate y cereales integrales. La fibra ayuda a ralentizar la absorción de los hidratos de carbono y contribuye a mantener niveles de azúcar en sangre más estables.

A ello pueden sumarse alimentos fermentados, como el kéfir, que ayudan a mantener una microbiota diversa. Combinados con una alimentación equilibrada y hábitos saludables, ingredientes como el jengibre pueden convertirse en un complemento interesante para cuidar la salud digestiva y metabólica a largo plazo.

Fuente: www.clarin.com

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